¿Qué pasa después de terminar tu tratamiento de EMT?

La estimulación magnética transcraneal (EMT) puede producir mejoras significativas en la depresión al reorganizar circuitos cerebrales relacionados con el estado de ánimo. Sin embargo, estos cambios requieren refuerzo para mantenerse en el tiempo. Las sesiones de mantenimiento, aplicadas de forma periódica tras completar el tratamiento inicial, ayudan a reducir el riesgo de recaída y prolongar la remisión. Estudios recientes muestran que esta estrategia puede ser tan efectiva como algunas terapias farmacológicas preventivas y ofrece una alternativa valiosa para pacientes con depresión recurrente o resistente al tratamiento.

5/29/20263 min read

La EMT reorganiza circuitos cerebrales, pero esos cambios requieren refuerzo. Sin un protocolo de mantenimiento adecuado, se pueden revertir gradualmente las mejoras obtenidas con el tratamiento.

Completar un ciclo de EMT es un logro real: los síntomas mejoran y el estado de ánimo se estabiliza. Pero una pregunta queda en el aire: ¿y ahora qué? Para muchos pacientes, la respuesta está en las sesiones de mantenimiento, una estrategia respaldada por evidencia científica que marca la diferencia entre una mejoría temporal y una remisión sostenida.

El problema de las recaídas

La depresión mayor es una condición crónica. Se estima que más del 60% de los pacientes tendrá al menos una recaída tras el primer episodio, y ese porcentaje sube a 90% en quienes han tenido más de dos episodios.

Los efectos de un ciclo de EMT tienen una duración variable, con un promedio reportado entre 3 y 6 meses, momento en que el riesgo de recaída comienza a incrementarse. Esto no es un fracaso del tratamiento, es la naturaleza de una enfermedad que requiere manejo a largo plazo.

¿Qué son las sesiones de mantenimiento?

Son aplicaciones periódicas de EMT administradas después de completar con éxito un ciclo inicial (5 veces por semana entre 4 a 6 semanas) con el objetivo de sostener los cambios logrados y reducir el riesgo de recaída.

A diferencia del ciclo inicial en el cual se realizan sesiones diarias, el mantenimiento trabaja con frecuencia mucho menor: una vez por semana, cada dos semanas o una vez al mes, ajustado según la respuesta de cada paciente.

Lo que dice la evidencia científica

Ensayo clínico MAINT-R (JAMA Network Open, 2025). Uno de los estudios más recientes y rigurosos sobre el tema. Este ensayo aleatorizado comparó la EMT de mantenimiento frente al litio como estrategia de prevención de recaídas en depresión resistente. Resultado: la EMT fue comparable en eficacia al litio para sostener la respuesta clínica, con mejor tolerabilidad.

Wang et al. (Translational Psychiatry, 2017). Ensayo controlado aleatorizado con 281 participantes. Las tasas de recaída en el grupo que combinó EMT de mantenimiento con antidepresivos fueron de 15.9%, frente al 44.4% en quienes solo recibieron medicamentos.

¿Con qué frecuencia se aplican?

No existe un protocolo único. La evidencia orienta hacia tres enfoques principales:

Reducción gradual: 3 sesiones semanales las primeras dos semanas, luego 2 por semana, después 1 semanal, y finalmente sesiones quincenales. Permite hacer una transición suave del ciclo agudo al mantenimiento.

Sesiones agrupadas mensuales: 5 sesiones en 2 días consecutivos, una vez al mes. Este modelo prolongó el tiempo hasta la recaída de menos de 3 meses a un promedio de 10.5 meses en pacientes con depresión refractaria.

Sesiones semanales o quincenales: El enfoque más común en la práctica clínica. La evidencia señala que menos de 2 sesiones al mes son insuficientes para mantener el efecto, la frecuencia óptima se ajusta a cada paciente.

¿Quiénes se benefician más?

El mantenimiento es especialmente relevante para pacientes con depresión resistente al tratamiento farmacológico, con antecedentes de múltiples episodios, o quienes no pueden o prefieren evitar medicación continua. También para quienes tuvieron una respuesta excelente al ciclo inicial pero tienen historia de recaídas frecuentes.

¿Se combina con medicamentos?

Sí, y con buenos resultados. La combinación de mantenimiento con EMT más antidepresivos produce las tasas de remisión más altas. Sin embargo, para pacientes que prefieren o requieren evitar la medicación, el mantenimiento con EMT como estrategia única también ha demostrado ser eficaz, siempre bajo supervisión médica especializada.

La EMT modifica circuitos cerebrales de forma duradera, pero no permanente. Las sesiones de mantenimiento son lo que permite sostener la mejoría de los síntomas a largo plazo, mejorando la calidad de vida de los pacientes. Cada persona responde de manera diferente al tratamiento, por lo que la frecuencia y duración del mantenimiento debe ser definida y supervisada por un especialista.

Referencias y fuentes para consultar

1. Kessler RC, et al. Epidemiología del trastorno depresivo mayor. JAMA. 2003;289(23):3095–3105.

2. Senova S, et al. Durability of antidepressant response to repetitive transcranial magnetic stimulation: systematic review and meta-analysis. Brain Stimulation. 2019;12(1):119–128.

3. Noda Y, et al. MAINT-R Randomized Clinical Trial. JAMA Network Open. 2025;8(6).

4. Wang HN, et al. Clustered rTMS for relapse prevention. Translational Psychiatry. 2017;7:e1292.

5. Rachid F. Maintenance rTMS for relapse prevention: a review. Psychiatry Research. 2018;262:363–372.

6. Chang J, et al. Maintenance TMS for treatment-resistant depression. Int J Neuropsychopharmacol. 2020;23(6):380–386.

7. Fitzgerald PB, et al. Clustered maintenance rTMS for refractory depression. Brain Stimulation. 2013;6(3):292–297.